Se empezaron a usar en la primera gran guerra que conocemos, la infantería se veía apoyada por la artillería de campo y en ocasiones por la aviación ya que la mecanizada no estaba muy desarrollada por estos tiempos. Ya en la Segunda Guerra Mundial, con el desarrollo de la mecanizada llegaría verdaderamente a realizarse la combinación entre todas las fuerzas.
En las tácticas navales, los ataques combinados, no se realizaban, la revolución en la guerra naval se hizo patente cuando este tipo de ataque llegó a realizarse también en el medio acuático, que hasta el momento no se habían realizado. Los ataques de navíos habían sido individualizados y repercutían poco en las balanzas de las guerras.
Manada de Lobos
Antes de la Primera Guerra Mundial, los países ya buscaban desarrollar los sumergibles como armas bélicas en su beneficio en las batallas navales. Los pioneros en desarrollar un sumergible militar útil, de muchos que lo habían intentado, fue el español Isaac Peral (1888), ingeniero marino y matemático, su primer diseño definitivo se usaría en la Guerra Hispano-Estadounidense.
La revolución llegaría durante el principio del siglo XX, con la primera gran guerra, en los que los inventores, ingenieros y militares de la época se afanaron en convertirlo en un arma efectiva. El 14 de diciembre 1906, nacieron los “Tipo U”, denominación que se les daba a los submarinos alemanes, basado en un diseño de un ingeniero de origen español, Raimundo Lorenzo D'Equeville y Montjustin, pero el final de la I GM dio al traste con los planes de desarrollo de Alemania que quedaba embargada militarmente y no pudo desarrollar los prototipos previstos, ya que el Tratado de Versalles les obligaba a reducir la producción de material militar. Fueron efectivos durante de esta epoca, pero el verdadero sentido táctico y bélico lo encontrarían durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante la posguerra, el Almirante Karl Dönitz, que ya había participado en la gran guerra, dedicó su tiempo a reconstruir la flota de submarinos en secreto en los Países Bajos para evitar las consecuencias de Versalles. En el verano de 1935 fue botado el U-1 (U-boot), haciendo realidad los planes del alto mando y más tarde probados en la "Operación Úrsula", que se desarrolló en el Mediterráneo con el hundimiento del sumergible republicano (C3) frente a las costas de Málaga, en apoyo a las tropas franquistas en 1936. Ese mismo año Dönitz fundó la escuela naval empezando a formar a las tripulaciones de los sumergibles que serían efectivas en años venideros e introduciendo la táctica de la "Manada de Lobos" ya que hasta este momento los ataques de submarinos habían sido individuales y esporádicos, con esto se pretendía juntar las fuerzas de varios navíos y conseguir el máximo de hundimientos en un solo ataque.
Al principio de la II GM, Alemania no estaba preparada para el combate naval, solo tenía 57 sumergibles que no podían operar en largas distancias. La producción de los sumergibles estaba en auge, los “tipos U” se sucedían aumentando su tecnología y capacidad de combate. En la mitad de la contienda, los Tipo VII, destacaban en su dedicación a interceptar los suministros que llegaban desde el otro lado del Atlántico para suministrar a los Aliados, pero el radio de acción era bastante pequeño y no podían permanecer en activo durante las rutas que alcanzaban América del Norte, del Sur y África, ya que los buques alemanes de suministros eran bombardeados por la aviación aliada. La dominación de la guerra naval llegaría en 1941, cuando fueron construidos sumergibles "Tipo XIV" o "Vacas Lecheras" de aprovisionamiento en alta mar, con lo que el radio de acción se ampliaba sin límite. Esto supuso un cambio radical en las operaciones navales del Atlántico y resto de mundo. El alto mando alemán, que no había respaldado hasta ahora a la marina, se dio cuenta del arma mortífera que tenía entre manos.
Desde ese momento, el Almirante Karl Dönitz y sus Lobos Grises, dominaron durante años las aguas de los océanos del mundo, cosechando éxitos, hundiendo toneladas de material aliado que llegaba de EEUU y Canadá para ayudar en la campaña europea. Tanto fueron los estragos que Winston Churchill comentó que fue la única vez durante la guerra que pensó que podría contemplar rendirse.
La táctica de "Manada de Lobos" era efectiva y siempre se realizaba de la misma manera. Los submarinos se desplegaban en abanico por el océano para tener más campo búsqueda en la localización de convoyes, cuando estos eran detectados se comunicaba al cuartel general, rumbo, velocidad y cualquier tipo de observación que pudiera ser de utilidad, por mensajes cifrados que hacían de unión entre ellos.
Mientras la manada se reunía, la presa nunca estaba sola y se informaba a cada momento de los movimientos. Una vez que la manada de lobos estaba preparada para cazar a su presa, se esperaba las órdenes del líder, tanto de colocación como de orden de disparo, nadie podía disparar sin permiso. Se infiltraban entre los cargueros y los escoltas a la espera de que llegara la noche. Las ordenes eran claras, ya que cualquier error daba al traste con las operaciones de los ataúdes de acero, como lo solían llamar a los submarinos, era difícil sobrevivir a un contraataque.
Durante gran parte de la guerra, las manadas de lobos se sucedían en las travesías oceánicas, hasta que en 1941, por un error alemán, la suerte se puso de parte de los aliados y pudieron comprobar de primera mano como se realizaban las comunicaciones entre la red de lobos, aunque ya las operaciones de inteligencia estaban dando sus frutos en este campo. “El Enigma” era la clave que estaban esperando para poder evitar los ataques de los sumergibles alemanes (U-boot), ya que con esta extraña maquina de escribir podía descifrar las comunicaciones y adelantarse a las circunstancias. Los ataques empezaron a disminuir, pero hasta mediados 1943, en el que se introdujo el radar y la cobertura aérea para los convoyes no llego la decadencia de los U-boot, que pasaron de cazadores a ser cazados por los buques anti submarinos y la aviación aliada.
Al final de la II Guerra Mundial, el balance de pérdidas de submarinos alemanes había sido del 80%, provocados por los combates y otros muchos destruidos por ellos mismos antes de entregarse a las tropas aliadas. Hay que decir que se construyeron, por los astilleros germanos, 1.100 unidades durante la guerra.
Parte de la historia alrededor de los U-boot es de un secretismo absoluto por parte de los países involucrados en la guerra. Nos dejan saber lo que ellos quieren que sepamos, pero ¿Cuantas misiones y de qué tipo habrán realizado al abrigo de las aguas de los océanos mundiales?
Se sabe que llegaron hasta las costas norteamericanas, que podían ver las luces de las ciudades desde los periscopios, prácticamente podían llegar hasta cualquier punto, atacar cualquier objetivo marítimo e incluso realizar desembarcos de tropas sin ser detectados, pero también se les ha relacionado con otros temas más oscuros como avistamiento de OVNIS, bases fantasmas en la Antártida, armas nucleares y la huida de Alemania de Hitler, entre otros. Todos estos temas no están confirmados, permanecerán en el oscuro secretismo de los "Lobos de Dönitz".
Tuvieron durante casi toda la contienda a los países aliados contra la cuerdas, en la guerra marítima, solo con el desarrollo de las tecnologías aplicadas venidas de tierras americanas, apoyando a los aliados, pudieron hacerle frente. Por todo esto se considera que los U-boot podrían haber cambiado la historia que conoce. No sabemos si Alemania pudiera haber legado a Gran Bretaña, pero si que se lo hubieran puesto difícil a la hora de que las tropas aliadas pisaran el continente europeo en la reconquista de los países ocupados por las tropas del III Reich.

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